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| 01/01/2006 |
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La inteligencia emocional: cualidad clave del buen profesional
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En los últimos años, lo que se ha dado a conocer como inteligencia emocional se ha convertido en un elemento decisivo a la hora de evaluar la capacidad directiva de un profesional, por delante incluso de su formación o de su experiencia laboral.
La inteligencia emocional hace referencia a aquellos aspectos individuales relacionados con el modo de interactuar de la persona con todo lo que le rodea; esto es, cualidades como: motivación, empatía, autocontrol, astucia social, etc.
El profesor norteamericano Daniel Coleman, en su libro Inteligencia Emocional, explica las razones por las que personas con un elevado coeficiente intelectual fracasan, tanto en el ámbito profesional como en el particular, mientras que otras, teniendo un coeficiente mucho más discreto, triunfan en todas las facetas de su vida.
Para él, la causa principal que lleva a esta situación, a primera vista contradictoria, es el bajo índice de inteligencia emocional en determinados profesionales. A partir de cierto nivel de responsabilidad no sólo es importante tener una buena formación técnica y ser brillante a nivel de razonamiento mental, además es importante saber transmitir y vender las ideas, saber conducirse en situaciones tensas y delicadas que impliquen negociación y, en definitiva, saber dirigir en la ambigüedad y en la indefinición.
Este razonamiento es compartido por multitud de empresas, las cuales han comenzado a considerar la inteligencia emocional de sus profesionales como un elemento determinante en los procesos de contratación y promoción que realizan.
En un estudio realizado en España se analizaron las competencias seleccionadas por las empresas, para definir y posteriormente evaluar el perfil directivo de alto potencial. Las compañías eligieron la metodología de Assessment Centre como herramienta de evaluación del potencial.
En todos los casos analizados el perfil de los participantes correspondía a profesionales en torno a los 30 ó 40 años, con formación superior y sólida experiencia laboral y nivel jerárquico de mando intermedio.
Del estudio se dedujo que existen una serie de competencias que aparecen sistemáticamente en todos los procesos de selección y evaluación, independientemente de la actividad o de los objetivos de la compañía.
Estas competencias, que podemos definir como comunes al perfil óptimo del directivo español, son las siguientes:
Liderazgo*
Desarrollo de colaboradores*
Iniciativa*
Negociación*
Gestión del conflicto*
Trabajo en equipo*
Orientación a resultados
Análisis de problemas y toma de decisiones
Organización y planificación
Orientación al cliente
(*) Competencias relacionadas con la inteligencia emocional de la persona
Estas diez competencias son definidas por la mayoría de las empresas como habilidades clave (entre otras más específicas de cada organización), para el éxito profesional de un directivo.
Si hacemos un análisis más profundo de las competencias más comunes a la hora de analizar el potencial de los mandos intermedios, observamos que el 60% de éstas pertenecen al área de lo que se conoce como inteligencia emocional; es decir, la manera en la que los directivos controlan sus emociones, ansiedades, motivaciones y energías para influir positivamente en el entorno.
Los resultados del estudio vienen a confirmar que es precisamente este tipo de inteligencia la que cada vez más empresas consideran a la hora de evaluar la capacidad de sus profesionales para encauzar positivamente sus motivaciones y ambiciones laborales.
Este tipo de inteligencia les permite generar sinergias, impulsar acuerdos, gestionar en el conflicto, motivar y animar al logro a los colaboradores y, en definitiva, liderar a un equipo desde el carisma y no sólo desde la solidez técnica.
Además, las competencias más directamente relacionadas con la inteligencia emocional suelen ser precisamente habilidades difícilmente entrenables o desarrollables, de ahí que las empresas españolas las primen como criterio de éxito a la hora de elegir a sus colaboradores para puestos de responsabilidad.
La inteligencia emocional, por tanto, parece haber desplazado a un segundo término la relevancia del coeficiente intelectual o a la experiencia técnica como elemento clave para predecir el éxito o el fracaso de un profesional en un determinado puesto de cierto nivel directivo, toda vez que cada vez más empresas dan prioridad al factor emocional para evaluar el desempeño futuro de la persona.
Autor: Por Vivian Acosta / Consultora Senior - NBS EUROMANAGER
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| COMENTARIOS |
| Se han escrito 4 comentarios. ¿Quieres comentar este artículo? |
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Enviado por MARCELA , el 09/02/2007 17:56:36 desde Chile
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ME PARECE DEMASIADO INTERESANTE EL ARTICULO ME SIRVIO DE MUCHO LEERLO
ADEMAS CREO QUE ES UN GRAN APORTE
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Enviado por aldo, el 18/07/2008 02:37:11 desde Chile
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es de vital importancia..colaborar y cooperar .. . dar y recibir... donde las metas sean en comun... Interesante el tema... como decia un profe: Esto es un juego...solo hay que saber jugar.
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Enviado por Maria Loretto Galdames, el 22/09/2008 14:45:17 desde Chile
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Muy interesante el artículo, pero falta lo principal... y que es CÓMO DESARROLLAR ESTAS HABILIDADES.
He leído muchos artículos al respecto y todos hablan de la importancia de estas habilidades, competencias, etc., pero ninguno habla de cómo desarrollarlas para quienes no las poseen innato, en la mayoría de los artículos mencionan que si no se poseen de forma innata, se pueden desarrollar, y no explican como!
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Enviado por MARGARITA, el 16/07/2009 02:16:37 desde Chile
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Me parece muy interesante el artículo, en una empresa para que funcione debe el gerente tener en cuenta, al momento de contratar a sus empleados este factor, es de suma importancia unido a los conocimientos; pero él también debe preocuparse de tener inteligencia emocional para lograr los objetivos propuestos.
Mi poca experiencia en la empresa, podría decir que el factor mas importante para lograr el éxito que he tenido, a sido la inteligencia emocional; siempre trabajando en equipo, buenas relaciones con los trabajadores, dando las mejores condiciones de trabajo, preocuparse de los problemas de los trabajadores, dando soluciones inmediatas, como jornadas menores, buen trato, manejar los problemas sin problema, ósea dar solución que sean ventajosas para los trabajadores, siempre preocuparse de la parte mas débil de la relación laboral que es el trabajador, siempre los beneficios para el trabajador cuando se esta en duda; marcar bien los limites, actuar con la verdad, siempre positivo, incentivar a los trabajadores a hacer las cosas bien, premiar la excelencia, dar confianza a sus trabajadores pero con control, actuar en forma transparente tanto con los trabajadores y los clientes, no engañar, siempre decir las cosas buenas, tales como;"usted es muy eficiente" "usted es muy responsable" "tengo plena confianza en usted" "me gusta mucho su trabajo" "estoy muy conforme con su rendimiento" en fin, siempre estimular positiva mente al trabajador, esta es la forma que yo he empleado con mis trabajadores en mi pequeña empresa y creo que ha sido la clave del éxito.
Estoy muy feliz en mi trabajo, me gusta ir a trabajar, estoy contenta con mis logros, me rodeo de trabajadores felices, que producen mas de lo que yo esperaba, son un grupo de estudiantes universitarios, que tienen tiempo para estudiar y trabajar, un ambiente muy grato, me siento querida y respetada por mis trabajadores.
Soy una empresaria feliz, con gente que me apoya en mi trabajo, con personas responsables, confiables, con espíritu y servicio a la comunidad, con valores morales, con abnegación, con mucho esfuerzo junto a mis trabajadores somos los mejores en nuestro rubro, es una pequeña pero gran empresa.
Todo gracias a la inteligencia emocional empleada en cada minuto en mi trabajo, siempre positiva, alegre y con muchas ganas de trabajar, esta es la clave del éxito.
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