El valor de la calidad en la organización

  • Publicado por Admin
  • 10 de noviembre de 2013 22:08:25 EST
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En los últimos años el concepto de calidad ha evolucionado notablemente. De la antigua definición que afirmaba que la calidad es aquello que el cliente percibe como tal y está dispuesto a pagar por ello, se ha pasado a conceptos mucho más especializados.

Hoy en día, la calidad se ha convertido en un elemento esencial y diferenciador para las empresas. Esta cualidad aporta un valor añadido capaz de distinguir un producto o servicio frente a sus competidores.

Todo esto tiene lugar en un mercado cada vez más homogéneo, donde las empresas buscan de forma permanente nuevas vías para diferenciar sus productos. Por otro lado, el cliente es ahora más profesional, sabe lo que quiere, compra en base a criterios racionales y es mucho más sofisticado.

Así las cosas, la única forma de sobrevivir en este mercado es asumir un firme compromiso con la calidad y la mejora continua, adaptando los procesos a las nuevas expectativas.

Ahora bien, si en el pasado los esfuerzos por mejorar la calidad se centraban principalmente en el producto final, en la actualidad las empresas intentan potenciar este aspecto en todas las áreas de la organización, conscientes de eficacia de los sistemas de Calidad Total.

Estos programas de calidad han sido implantados en numerosas compañías y tienen como objetivo, además de lograr la mencionada diferenciación, incrementar sustancialmente la productividad a la vez que se reducen los costes.

Estos modelos de calidad se centran, entre otros, en aspectos como:

Redefinir la filosofía de la organización para conseguir un compromiso enérgico de todos sus profesionales, con la mejora continua y la calidad como vía para ser más eficaces y competitivos.

Respaldar la práctica de un liderazgo constructivo por parte de los directivos. La misión del líder no consiste en controlar y ordenar, sino en ayudar y guiar a sus subordinados a conseguir mejores resultados.

Compartir los objetivos de la organización con todos los profesionales. El mejor camino para que los empleados se identifiquen y se comprometan con los proyectos de la empresa es involucrarles activamente en ellos desde el principio.

Fomentar la comunicación dentro y fuera de la empresa.
Mantener una relación directa con los empleados es un elemento importante de motivación y proporciona un valioso feedback.

Buscar nuevas fuentes de información que permitan que ésta fluya de forma rápida y directa. La cantidad y la calidad de la información son aspectos claves en cualquier actividad. Afortunadamente las nuevas tecnologías facilitan su obtención.

Animar al aprendizaje continuo a todos los profesionales de la organización. La formación es una herramienta fundamental para lograr y mantener los estándares calidad establecidos, especialmente en la vorágine de cambios en la que estamos inmersos.

Atender y satisfacer las necesidades del cliente por encima de todo. La empresa debe identificar y definir las expectativas de sus clientes y establecer las estrategias oportunas para cumplirlas e incluso superarlas.

Autor/Fuente: (Gaceta de los Negocios)

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