Etiologia Del Fracaso Emocional

  • Publicado por Admin
  • 19 de febrero de 2012 17:26:43 EST
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Frecuentemente, los medios de comunicación nos recuerdan el drama del fracaso escolar y, por extensión, el del fracaso universitario.

Pero existe otro fracaso, menos voceado, aunque tanto o más triste, ya que su eclosión impacta a la persona que lo sufre y a la familia a su cargo. En los últimos tiempos y debido a determinada corriente de permisividad, las técnicas de selección de personal, en algunos casos, se han frivolizado, y el número de fracasos profesionales ha crecido. Será útil, como prevención de riesgos, comentar algunos síntomas de este mal.

Incomprensión del puesto al que se oposita. En demasiadas ocasiones el directivo no tiene claro cuáles son los aspectos con referencia a los que será valorado. Esto puede parecer imposible, pero sucede con frecuencia. En tal caso, lo más oportuno es preguntar para clarificar posiciones.

Rechazo cultural. Si entendemos cultura como la forma de hacer las cosas aceptada en un determinado sector y empresa, las personas que no sintonicen con los usos tanto de clientes como de compañeros se están posicionando en una zona de difícil continuidad.

Falta de motivación. Superadas las pruebas de ingreso, el candidato parece como si tuviera el puesto en propiedad. En tales casos, se enfatiza el lado crítico del análisis y el profesional va degenerando hasta ser más parte del problema que de la solución.

Déficit en competencias clave. Cuando a través de alguna recomendación el candidato ha podido influir en su contratación, pasando por alto sus carencias en competencias clave para el puesto, esta picaresca lleva aparejada su penitencia; la vida se encargará de demostrar lo fatal que resulta este favoritismo.

Evasión de responsabilidades. Por un error básico en temas de autoimagen, determinados profesionales demuestran una creatividad digna de mejor causa, intentando demostrar su inocencia en los desvíos sufridos en su área de responsabilidad. Este modo de proceder no engaña a nadie y esteriliza las vías de mejora que hubieran podido salvar al profesional evasor.

Inadaptación al cambio. Cuando un nuevo profesional lleva impresas en su interior las bondades de la formas de comportamiento de su antigua empresa y frecuentemente comenta las excelencias de su antiguo empleador, no es arriesgado vaticinar el no buen fin de su nueva relación profesional.

Inteligencia emocional. Reducimos el término a sus componentes básicos: análisis y comportamiento; sólo en contadas ocasiones se podrá obviar un alto nivel en este área, y esta carencia actuará como sinergia negativa en el comportamiento y en el trabajo en equipo.

El estudio de algunas causas del fracaso profesional puede resultar poco brillante, pero su uso como lista de comprobación de posibles errores puede ser útil, sobre todo cuando está en juego la realización profesional y económica de las personas y la competitividad de las empresas..

Autor: José Aguila
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