Marketing de actitud

  • Publicado por Admin
  • 4 de diciembre de 2011 13:40:12 EST
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Piense en el nombre del mejor ejecutivo o líder que usted conozca. Propóngale el siguiente proyecto: que localice un cerro en que viva gente muy pobre y busque motivar a 10.000 voluntarios. Monte con la colaboración de ellos, el proyecto de un show monumental que genere la contratación temporal y flexible de decenas de técnicos, estilistas y coreógrafos.

Cada persona del grupo debe comprar de su bolsillo un disfraz o fantasía que le contará de su bolsillo, el equivalente a 3 meses de sueldo, para usarlo solo una noche.

Todas las personas deberán ensayar dos veces por semana junto a su “escuela”. Todo esto sin ganar renta alguna. Además tendrá que recaudar US$1 millón para pagar  los gastos, movilizarse por cuenta propia para el local del desfile, llegar puntualmente a los exigentes ensayos, obedecer ciegamente las órdenes de los organizadores y, si la “escuela” no gana, llorar por cuenta propia.

¿Lo cree usted imposible? Pues eso sucede todos los años. ¡¡Es el carnaval de Río.

¿Cuál es la explicación para el éxito de ese proceso monumental a partir de casi ningún recurso, gente de bajo grado de escolaridad, moradores de sectores alto riesgo como son las favelas en los cerros de Río, prácticamente sin ninguna ayuda de entidad privada o pública?

Pues es la actitud de las personas que componen el grupo. Todas trabajan motivadas por la alegría y por una causa; ganar el desfile. El director de la escuela no necesita fiscalizar al porta-bandera para saber si está ensayando. Lo que el más quiere en la vida es realizar un gran desfile y lograr ganar la competencia. Los componentes del grupo quieren exactamente la misma cosa que el presidente de la Escuela. Sus objetivos son comunes. Por eso no es necesario fiscalizar ni controlar. Ese es el principio del Marketing de actitud.

Es llevar a las personas de un grupo a realizar un proyecto con alegría y creencia en el valor de la causa propuesta.

En las empresas victoriosas el diferencial  es la actitud proactiva, basada en la creencia de sus propios valores, creando un valor competitivo adicional de gran importancia y que es prácticamente ignorado hoy.

 


Fernando Vigorena
www.conferencistas.cl

 

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