Intimidades de un gerente solitario

  • Publicado por Admin
  • 2 de diciembre de 2011 00:48:24 EST
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Mauricio es un gerente que se desempeña en un ambiente introspectivo, su centro de operaciones está en su computadora, sus planillas de cálculo y el budget. Tiene mucha dificultad para acceder a la planta, a las oficinas, conversar con clientes y proveedores. Siempre está ocupado en la soledad del poder o en reuniones de coordinación. Su grado de comunicación con sus subalternos es muy bajo, inclusive no cree en el trabajo en equipo, si, en las cifras, balances y estadísticas.  Intercambiar ideas, reflexionar o pensar no son parte del esquema.


El quehacer diario lo lleva a ser "apagador de incendios" y no tener tiempo para pensar en el futuro de la empresa. Antiguos libros administración señalan que el gerente moderno debe delegar y controlar las operaciones en sus subalternos pero no participar del día a día, centrándose en  repensar su área y el negocio ante las permanentes oportunidades que le brinda el mercado y los competidores.


Para quien desee conversar con Mauricio, el acceso a EL es muy difícil. Su secretaria siempre lo anuncia como alguien muy ocupado, en reuniones o preocupado por otros temas, lo que termina por aislarlo del mundo real.

Este tipo de ejecutivo es muy común en el mundo corporativo. Contrariamente a la idealización que se propone con frecuencia de la gestión de un ejecutivo en el mundo de los negocios, la organización aparece frecuentemente como un lugar propicio al desarrollo de  este tipo de gerentes, sobre todo debido a la rutina y a la presión por los resultados en la cual muchos de ellos buscan la introspección como fórmula de escape.


Una experiencia con 25 gerentes de área, en la cual se les invito a reunirse para conversar las nuevas tendencias en su área, a clases en un MBA, regalo de libro, entrega de un set de publicaciones de su especialidad, invitaciones a almorzar, etc. La idea no era ofrecer ningún servicio ni producto. Sin embargo el 100% de ellos no aceptó la invitación aduciendo su secretaria, que no tenía tiempo y que llamaría de vuelta. Pasado unos días se insistió y el resultado fue el mismo.


Autor= Fernando Vigorena

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