Adios al Empleo

  • Publicado por Admin
  • 29 de agosto de 2011 23:28:42 EDT
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En el exacto momento en que estoy digitando estas líneas, tengo, aquí en mi escritorio, un montón de folletos de cursos de especialización, de los más variados tipos y precios, algunos con nombres bastante extraños que no me atrevo a descifrarlos. Sin contar con los folletos electrónicos. Pero sin estos cursos, se dice que es muy difícil encontrar una posición importante en una empresa moderna. 

Después de relatar sus desventuras, los lectores afligidos anexan sus currículos y me preguntan qué está errado en estos, ya que no están consiguiendo una empresa "acorde" con su formación académica. Pero eso todo el mundo lo sabe, no es ninguna novedad. La gran novedad, para mí, fue cuando trate de cuadrar calificaciones académicas con ofertas laborales. Leí los currículos y luego miré el montón de panfletos. Para mi sorpresa, los lectores afligidos ya habían hecho la mayoría de esos cursos y otros semejantes, y en algunos casos, otros mejores. Pero eso no era suficiente para abrirles las puertas de las "empresas modernas". 

Independiente de la edad y de la experiencia de los lectores afligidos, la respuesta para todos ellos era la misma. "No hay vacantes". Pero, a pesar que no parezca esa una buena noticia. La mala, es que "No habrá vacantes", inclusive con crecimiento económico. 

Según mis modestas estadísticas que son muy diferentes que los datos oficiales, de cada diez profesionales bien preparados que hoy circulan por el mercado, no más de tres tiene empleo de acuerdo a sus calificaciones. Tres de ellos están sub-empleados, o sea se conforman con ganar menos de lo que merecerían, y cuatro figuran en la lista de los "por el momento estoy en la búsqueda de nuevos desafíos" 

¿Pero, que mundo es este? Pues, ese es el mundo actual y creo que el futuro será más complejo. Un mundo enteramente nuevo, en que algo que nuestros padres llamaban de "empleo" esta acabando, por lo menos según los parámetros que ellos usaban. Mi padre llamaba a este proceso con en el nombre de "buscar una colocación". Mi abuelo, lo llamo de "conseguir un servicio". Mi generación, mas desarrollada, aprendió que el "empleo" era el arriendo temporario de nuestro tiempo y de nuestro talento, remunerados con un salario, un montón de beneficios indirectos y, con un poco de suerte una oficina con ventana hacia la calle. Y, para conseguir todo eso, bastaban apenas dos cosas, "tener estudios", "tener voluntad" y lógicamente, tener un currículo. ¡¡Y como fueron buenos esos tiempos!! 

Mi generación privilegiada, fue la primera en tener acceso casi irrestricto a las universidades y, lo más importante, encontró un mercado de trabajo carente de profesionales actualizados. Fue una fiesta, pero, como siempre, algún día alguien tendría que pagar la cuenta. Los que se llevaron el problema fueron la generación, de los lectores afligidos. 

Resultado: Académicamente hablando creamos la mejor generación de profesionales de nuestra historia. Solo que las empresas "modernas" viajaron en sentido contrario. 
En el mundo entero, las fusiones de la década del 90 podaron miles de empleos. El avance tecnológico que recién comienza, otro tanto. Sin contar con la paranoia de la reducción de costos, la anorexia estructural y muchos otros flagelos. 
¿Pero hay buenas perspectivas, no es cierto?. Porque todo articulo que se precie de tal, debe traer también palabras de esperanza. Si, hay, perspectivas. Buenas perspectivas. Su éxito es ahora de su responsabilidad, usted es quien lo construye. 

Pero eso no nos enseñaron en la Universidad, así que prepárase para reinventarse permanentemente y no le haga caso a los personajes que dicen que la situación se arreglara el próximo semestre. Puede ser tarde. 

Aunque Chile crezca a tasas de 6% en los próximos años, esta tendencia no va a eliminar el déficit de empleos estables. Puede, cuando mucho, se creará un numero razonable de subempleos. Sin mencionar que, cada año, miles de jóvenes bien preparados continuaran ingresando al mercado. 

Hasta hace poco tiempo atrás alguien sin perspectivas de empleo comenzaba a pensar en abrir su propio negocio. En los años 60, un bar. En los 70, un local de lotería. En los años 80, una arrendadora de vídeo. En los 90 un web site. O sea, el negocio propio era una alternativa para quien "no le iba bien en el mercado laboral" o "estaba insatisfecho". A partir de esta generación que esta brotando ahora, el mundo esta dando un giro sin precedentes. 

El viejo y buen empleo quedó restricto a una minoría compuesta de muy pocos genios (escasos), afortunados (algunos) y apadrinados (casi todos). Por lo tanto el "empleo en una gran organización moderna" se transformó, de repente, en la menos recomendable de las opciones. No es una cuestión de competencia, pero sí de estadística. Los más amenazados son los que continúan enseñando a formar empleados para esas organizaciones. O sea, para los futuros afligidos. 

 


Autor:Fernando Vigorena Pérez

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