Los diez mandamientos del evangelista de actividades emprendedoras Guy Kawasaki

  • Publicado por Admin
  • 6 de noviembre de 2011 01:25:47 EDT
  • 0 comentarios
  • 4.252 accesos


Después de estudiar psicología en Stanford y de concluir un MBA en la Universidad de California (UCLA), Kawasaki, nacido en Hawai, se convirtió en el segundo “evangelista” de software de Apple Computer. Su trabajo, de 1983 a 1987, consistía en convencer a las personas para que crearan software para el Macintosh. Después de salir de Apple, Kawasaki abrió empresas propias, además de hacerse consultor, autor y capitalista de riesgo.

En una charla titulada “El arte de la innovación” presentó su manifiesto de diez puntos sobre cómo producir algo de valor para el cliente:

- Ofrezca sentido, y no dinero: los capitalistas de riesgo lidian con muchas empresas que, por norma, les dicen lo que creen que les gustaría oír: cómo ganar dinero. La mayor parte de las empresas fundadas sobre el concepto de ganar dinero suelen fallar. Atraen el tipo equivocado de socios y de empleados. En lugar de eso, el emprendedor debe preocuparse por hacer que su producto o servicio signifique algo más que la suma de sus componentes, y del dinero que podrá ganar.

- Trabaje con un mantra, y no con una misión: declaraciones insípidas y genéricas sobre la misión de la empresa – como “ofrecer productos y servicios de calidad superior para nuestros clientes y para la comunidad por medio de liderazgo innovador y asociaciones” – son buenas sólo para el consultor contratado para desarrollarlas. En vez de eso, opte por algo conciso que le defina por lo que usted quiere significar para el cliente.

- Sáltese las curvas: innovar es más difícil que simplemente estar un poco por delante de la competencia en la misma curva. Si su empresa fabrica impresoras de margarita, el próximo paso no debe ser la introducción de un nuevo tipo de letra. Su objetivo debe ser ‘saltar’ hacia la producción de impresoras láser. La verdadera innovación aparece siempre que nos saltamos las curvas, y no cuando nos esforzamos por mejorar un 10% o un 15%.

- Trabaje con diseños exclusivos: introduzca características que no se queden en lo trivial. Hay diseños que son completos, porque no se limitan solo al producto: ofrecen también soporte y servicio. La elegancia también es fundamental. Tampoco puede faltar la emoción - buenos productos producen emociones fuertes, como la Harley Davidson y el Macintosh.

- No se preocupe en crear un producto perfecto: esto no significa hacer un producto malo, sino que la innovación puede contener elementos no muy buenos. El primer Mac tenía muchas cosas que había que mejorar, pero estableció cómo sería el futuro de la computación personal, y no necesitó esperar mucho para eso.

- Polarice a las personas: siempre que intente serlo todo para todo tipo de personas acaba cayendo en la mediocridad. El Scion xB de Toyota, con su estilo “cuadrado”, puede parecer feo para algunas personas, pero para los fans es sensacional.

- No impida que broten las flores: parafraseando a Mao, no sabemos dónde va a surgir una flor, así que simplemente debemos permitir que brote. Las innovaciones pueden atraer a clientes inesperados e imprevistos.

- Renuévese, renuévese siempre: nunca deje de mejorar su producto o servicio. Oiga las ideas de los consumidores. No es fácil, porque el innovador o el emprendedor siempre deben ignorar el consejo de los negativos y de los necios, para quien casi todo es imposible. Una vez hecho esto, cuando el producto llega a las manos del consumidor, ha llegado el momento de comenzar a recibir feedback.

- Escoja su nicho: encuentre su lugar, insistió Kawasaki. Un producto o servicio no necesita ser exclusivo para generar valor. Pero los productos y servicios exclusivos y de alto valor son los más codiciada del mercado; allí hay producción de sentido. También es allí donde se gana dinero, se hace historia.

- Siga la regla del 10-20-30: cuando esté intentando convencer a un capitalista de riesgo, no use más de 10 diapositivas de PowerPoint, restrinja su discurso a 20 minutos y utilice una letra de tamaño 30 en su presentación. El objetivo de ese tipo de presentación no es volver a casa con un cheque en la mano, sino evitar ser descartado.

 

Autor: Universia
Web: http://www.derevistas.com

 

 

 

0 comentarios