Cómo elegir un crédito a la talla de tu Pyme

  • Publicado por Admin
  • 5 de noviembre de 2011 00:05:35 EDT
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Con tanta publicidad y bombardeo mediático de parte de los bancos, no es tarea fácil para un emprendedor elegir un crédito. Por el contrario, entre tanta información los pequeños empresarios suelen perderse y confundirse.

¿Cómo saber qué tipo crédito es el más conveniente para mí?  ¿A quién puedo acudir? ¿Cuánto dinero me pueden prestar? ¿Es el crédito el producto adecuado a mis necesidades o existe otra opción financiera? ¿Qué tipo de tasa de interés y plazo son los más apropiados para mí?

Estas son algunas de las interrogantes más comunes que se plantean los dueños y directivos de las pequeñas y medianas empresas (Pymes). Pero no hay motivo para agobiarse, pues existen una serie de consejos básicos que todo emprendedor debe de saber antes de elegir un crédito y un banco.

Víctor Calderón, co director de ArCanto, firma consultora especializada en banca de inversión y soluciones financieras para Pymes, comparte para CNNExpansión.com algunos consejos útiles que te ayudarán a reflexionar antes de estampar tu firma en un contrato con el banco.

Guía para contratar un crédito:

1. Saber para qué lo necesito. Lo primero que tiene que hacer el emprendedor es determinar cuál va a ser el destino del crédito. Es importante definir en qué se va a utilizar (capital de trabajo, remodelación, adquisición de inmuebles, crecimiento) pues de ello depende el tipo de crédito que se debe buscar. "Cuándo pides un crédito normalmente es para crecer, si lo pides ‘para tapar hoyos' es  lo peor que puedes hacer", dice Calderón.

2. Saber si soy sujeto de crédito. Algunos bancos evalúan sólo los flujos de efectivo de las empresas y otros evalúan su capacidad de pago, con base a sus estados financieros. Si tu estructura financiera no está muy bien, tienes pérdidas o no cuentas con estados financieros, las opciones de crédito se reducen; si todo está en orden, el abanico es mucho más amplio. Antes de buscar un banco, hay que ver cómo está el negocio y recibir consejo de un experto, para no tocar puertas por todos lados.

3. Saber a cuál área del banco acudir. Dentro de los bancos hay diferentes tipos de banca que brindan servicios a las empresas según sus niveles de ventas: la banca comercial atiende a empresas que venden menos de 50 millones de pesos (mdp) al año; la banca empresarial da servicio a las firmas que venden entre 50 mdp y 500 mdp anuales; y la banca corporativa  atiende a las grandes empresas que venden más de 500 mdp al año.

4. Confirmar que el banco ofrezca el producto adecuado. Hay entidades financieras que ofrecen productos que no corresponden a las necesidades del empresario, por lo que hay que estar muy atento a lo que se ofrece. "Por ejemplo, un empresario busca  un préstamo para comprar maquinaria, no sabe cuándo lo va a utilizar pero quiere disponibilidad de los recursos, así que acude un banco y éste le ofrece un crédito simple, que no le sirve", dice Calderón.  "El problema con un crédito simple es que sólo tiene tres meses para disponerlo, entonces lo que necesita es una línea de arrendamiento financiero que puede tener abierta durante un año".

5. Conocer la estructura del crédito. El empresario debe saber si cuenta o no con las garantías suficientes. La mayoría de las instituciones solicitan aval, otros no lo requieren. Si no tiene aval se reducen sus posibilidades, si cuenta con él, puede acudir prácticamente a todos los bancos. Si el crédito es para una inversión de largo plazo (a más de cinco años), la entidad requerirá una garantía hipotecaria, que puede ser el mismo bien a adquirir o algún bien adicional.

6.      Comparar ofertas de productos. La mayoría de los bancos ofrecen productos similares, pero estos varían en funciones de los plazos de pago, las tasas de interés y las comisiones. Por ello, toma en cuenta la comisión por apertura de crédito, la tasa que manejará el banco y los plazos establecidos. "Para créditos de largo plazo siempre hay que elegir una tasa fija o que el banco ofrezca un seguro, donde le ponga un techo (cap) a la tasa de interés interbancaria de equilibrio (TIEE), porque si no puedes meterte en problemas", recomienda Calderón.

Es vital que los solicitantes de crédito utilicen el préstamo como una inversión,  evalúen cómo les va a ayudar a crecer y en cuánto tiempo podrán recuperarla.

"Una regla de oro es que el plazo del crédito siempre tiene que ser mayor al plazo en el que el solicitante considere recuperar esa inversión", dice Víctor Calderón.

"Si una empresa necesita adquirir un edificio, se acerca a un banco y este le dice: sí, con mucho gusto, el edificio queda como garantía y el crédito es a 3 años, ese es un error. Para comprar un edificio, que es una inversión de largo plazo, se requiere, cuando menos, conseguir un crédito de entre 7 y 10 años".




Autor: Ulises Hernández
Web: http://www.cnnexpansion.com

 

 

  

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