Capital inteligente vs capital listo

  • Publicado por Admin
  • 23 de octubre de 2011 12:55:42 EDT
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Definir capital inteligente es fácil y difícil a la vez. Naturalmente los billetes no piensan y sirven igual para pagar inversiones, nóminas... independientemente de su procedencia. El concepto se refiere a lo que algunos socios pueden aportar de más aparte de dinero. Hasta aquí, creo que todos vamos a estar de acuerdo.

Supongamos un mundo ideal en el que un emprendedor monta una nueva empresa en la que todo el mundo quiere invertir y pone un precio a las acciones. Todos los posibles inversores se ponen en fila y el emprendedor se plantea a quién elegir, algo así como en las películas americanas para niños en las que dos capitanes van eligiendo a su equipo. La primera opción es obvia: el que meta más goles, canastas...

Y este es el verdadero concepto de capital inteligente, aquel que te consigue resultados, bien sea en contratos, incrementar la capacidad de distribución, una mejora sustancial del producto o servicio, un ahorro de costes significativo y permanente... No aquel que ejerce de consultor y te dice cómo lo haría él, sino el "conseguidor".

Existen posibles socios que son capaces por sí solos de hacer que la empresa pase a otro estadio. El “capital listo” (definición mía) es el que te asesora en la estrategia, hace de mentor, te presenta buenos contactos, ejerce de controller, etc., pero no te soluciona los problemas concretos, los éxitos en cada faceta son tuyos.

La elección es obvia, ¿no? Pero, lamentablemente, este no es un mundo ideal, probablemente tu empresa no sea la más deseada, y ni siquiera estés dispuesto a pagar el coste, porque cuanto más te aporten, más caros son.

Supongamos que has inventado y patentado la silla más cómoda que existe y vas a ver a Ikea para que te financie y la venda por todo el mundo. Si es tan buena, lo que querrá es comprarte el 100%, pagándote muy bien de acuerdo al estadio de la compañía, pero realmente barato. Y probablemente nunca conseguirías llegar a lo que este monstruo puede conseguir en un par de años. Otro ejemplo de libro es la compra de Panoramio (ya sé que pongo demasiados referencias a empresas de Internet, pero es que son más visuales). Hay un tipo de inversores que, aunque puedan estar en tu accionariado, no van a dar su do de pecho si no tienen el 100%, o al menos mayoría.

El precio del capital listo se suele limitar a rondas de financiación más baratas argumentando lo que te puede aportar y teniendo en cuenta que el desarrollo de la compañía se suele encontrar en un estadio más joven. ¿Lo valen? Si son buenos, sí.

Es decir, que cuanto más te puede aportar un inversor, más participación te va a pedir por la misma inversión, bien en el momento de la firma (la mayor parte de las veces), bien a medida que los hitos se cumplan. Y esto es un planteamiento bastante razonable. Tampoco rechaces al inversor puro, siempre hace falta.

La problemática se traslada entonces al reparto accionarial, y aquí es muy importante verlo de forma dinámica, ya que con toda seguridad siempre vas a necesitar un poco más de inversión y otra ronda de financiación más de lo previsto originalmente.

Autor: Aliciaenelpaisdelasinversiones
Web: http://aliciaenelpaisdelasinversiones.blogspot.com/

 

 

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