¿El talento y el sentido de la innovación generan liderazgo?

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  • 22 de octubre de 2011 18:10:51 EDT
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Josep Maria Lloreda
Presidente de KH Lloreda
Miembro del Forum Millora Contínua

No tiene por qué. Normalmente las personas de mucho talento suelen ser muy introvertidas y por regla general la persona introvertida no es líder. Por otra parte posiblemente sea más fácil que surja un líder entre perfiles innovadores ya que en general, trabajan más en equipo. Ahora bien, tendríamos que añadir algún valor más a esas personas con talento y sentido de la innovación para que puedan ser líderes de equipos y uno de ellos es la capacidad de comunicación. Si observamos a las personas con gran liderazgo detectamos que suelen tener muchos valores personales. Los valores de un líder puede ser innovación, por descontado, pero también la capacidad de comunicación y de trabajo en equipo son muy importantes. Innovador sí, pero con capacidad de visión de futuro.

Paralelamente podemos plantearnos si el líder nace o se hace; concretamente, si hablamos del talento y el sentido de la innovación son dos grandes capacidades con las cuales se suele nacer.

¿El talento y el sentido de la innovación se pueden aprender? Yo diría que sí, aunque con una pequeña capacidad natural siempre será mucho más factible desarrollar estas competencias, y la experiencia es un gran aliado para desarrollarlas.

Podemos considerar que el entorno también puede ser un gran impulsor o no de estas capacidades; no hay duda que siempre resulta más fácil aprender y ejercitar el talento y la capacidad de innovación para quién convive en un entorno muy creativo.

Por tanto creo que es mas probable generar capacidad de liderazgo si puedes potenciar la capacidad de desarrollar tu talento y disponer también de tu gran poder de innovación, que en el caso contrario.

Para resumir, un líder suele tener muchísimas, muchísimas capacidades, no sólo ésas.

Xavier Comas
Director Asociado de Commo
Miembro del Forum Millora Contínua

Si entendemos el liderazgo como la suma de ciertas cualidades, entonces la respuesta es que sí, especialmente en entornos profesionales donde el día a día exige un flujo continuo de nuevas ideas y una capacidad para afrontar y gestionar retos de diversa índole. Por otro lado, son dos habilidades que por sí solas, sin otras cualidades como por ejemplo la empatía, la vocación en el desarrollo profesional de los colaboradores, la metodología en la dinámica de trabajo,… difícilmente generan una posición de liderazgo en el largo plazo.

En sectores altamente innovadores, dónde el I+D+i es un área clave en el desarrollo de nuevos productos, y por lo tanto, en los planes de negocio, el talento es un activo fundamental y, en muchas ocasiones, difícil de gestionar.

Empresas tecnológicas y farmacéuticas tienen en sus equipos de desarrollo / investigación, trabajadores muy talentosos que disfrutan (y por lo tanto rinden) con el reto de crear, descubrir, innovar, pero no siempre con el de gestionar, motivar equipos y liderar. Con todo ello quiero decir que la genialidad por si misma no hace al líder, y a lo largo de nuestra historia son muchos los grandes genios que han vivido ensimismados y ajenos a toda actitud colaborativa.

Veámoslo también desde la perspectiva del directivo que quiere motivar a su equipo formado por personas con mucho talento. Si él mismo carece de la competencia suficiente, necesitará primero de una gran capacidad de gestionar proyectos de innovación mediante la organización y promoción del sentido de la innovación, y en segundo lugar, conseguir motivar a través del reconocimiento explícito de los logros de cada individuo.

El gran reto de las organizaciones no es tanto identificar y/o atraer el talento, sino desarrollar y retener las personas talentosas para convertirlas en directivos brillantes que en su momento, serán capaces de atraer y retener nuevo talento.

Autor: www.noticias.com

 

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