El “arte” de hacer preguntas

  • Publicado por Admin
  • 28 de agosto de 2011 23:33:00 EDT
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El saber hacer preguntas es la clave para una buena comunicación. El “arte” de hacer preguntas es una habilidad, una destreza que puede adquirirse, aprenderse. Hacer las preguntas precisas en el momento preciso, no cabe duda que le ayudará a convertirse en un hábil y diestro comunicador. 

El preguntar ayuda a alcanzar diversos objetivos. Hace que nuestra gente piense; les ayuda a fijar metas y objetivos realistas. A su vez, a Ud., le permitirá saber cuán comprometida está su gente con los objetivos del negocio, cualquiera que este sea. 
Preguntas acertadas también le ayudan a recoger y calificar información y develar áreas de descontento, a fin pueda efectuar las enmiendas, cambios y mejoras necesarias. Preguntas acertadas le suministran un marco de referencia para futuras conversaciones. Las respuestas a sus preguntas le darán una idea acerca de cómo su gente piensa, cual es su filosofía de vida y cuáles son sus metas principales. Preguntas acertadas le ayudarán a motivar a las personas a la acción. 

Ya que las palabras son utilizadas para hacer preguntas y, desde que muchas palabras tienen sentidos diferentes, es importante entender que el significado de las palabras yace entre la gente. Al decirse que “una imagen vale mil palabras”, la afirmación es verdaderamente cierta, ya que las personas piensan en imágenes y no en palabras. Esto deja bastante espacio para malas interpretaciones, ya que la representación mental de una palabra en una persona puede diferir significativamente de la representación que otra persona pueda tener. Esto deriva en una falta de comunicación que por lo general lleva a la frustración, tensión y sentimientos encontrados que frenan el proceso productivo. 

Cuando experimente un bloqueo en las comunicaciones con la gente, pídales que revisen su banco de imágenes de palabras y clarifique que fue lo que quisieron decir con lo que en algún momento dijeron o, como percibieron lo que Ud. pudo haber dicho. Si las personas se esforzaran en clarificar los términos al recibir una instrucción, un consejo o una recomendación, sin duda que su trabajo sería hecho con mayor facilidad. El hacer preguntas es una buena forma para reducir la tensión en cualquier situación. 

En la mayoría de los casos es mejor empezar con preguntas que son fáciles de ser contestadas para luego moverse a preguntas abiertas que permitirán que las personas se explayen. Ud. Puede inducir a las personas al decir “Cuénteme acerca de ello”, “Me gustaría saber algo más acerca de eso” o “Ya veo”. Cuando pregunte, asegúrese de proyectar una curiosidad sincera que demuestre su interés por la otra persona y por lo que ella está diciendo. 

Lo más importante en el hacer buenas preguntas – y lo usualmente omitido – es la respuesta dada por las personas. Ponga especial atención en el uso de palabras específicas, tono, modulación y estructura de las frases. “Escuche” con sus ojos, emociones e intuición. Es relativamente fácil enmascarar el lenguaje del cuerpo, expresión, tono o modulación. Para superar esto, concéntrese en lo que realmente está siendo dicho y de bastante tiempo a la otra persona para contestar. Esto genera empatía y mejora la comunicación. 

Finalmente, asegúrese que las preguntas que Ud. hace permiten evacuar información o acciones valiosas de una o de ambas partes. Probablemente la mayor desinformación es asumir que la comunicación se está llevando a efecto. Recopile información por medio de preguntas que clarifiquen la información intercambiada o la acción llevada a cabo. Esto le ayudará a corregir errores o percepciones equívocas. Aprender a hacer preguntas efectivas es lo mismo que ser bueno en cualquier otra actividad. No requiere mas que ejercitación y práctica, una y otra vez.

 

 

 

Autor: Aban S.A.

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