¿Cómo asumir el riesgo de tomar decisiones?

  • Publicado por Admin
  • 14 de octubre de 2011 17:58:11 EDT
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Daniel Lleonart
Gerente de Prefabricats Lomar, SL
Miembro del Forum Millora Contínua

Uno de los grandes desafios del ser humano es saber tomar decisiones, tanto en materia profesional, como en temas personales. Nuestra vida se desarrolla en una secuencia de permanentes decisiones. La toma de decisiones equivocadas provoca frustración, hace perder tiempo, rebaja la moral, debilita la disposición a esforzarse y da por resultado un mal desempeño. Si deseamos tomar decisiones correctas es necesario minimizar el riesgo y observar una forma metódica que se basa en las siguientes pautas:

Fijar Objetivos. Identificar los objetivos es el paso más importante de todos. Una vez que pudo centrarse en su meta, decidir sobre cómo alcanzarla será mucho más fácil.

Reunir Información. El segundo paso del procedimiento de toma de decisiones es reunir la información que sirva para lograr los objetivos que se buscan alcanzar. Para que la información sirva tiene que ser, relevante, suficientemente detallada, precisa, completa y oportuna. Las preguntas "por qué", "quién", "qué", "cuándo", "dónde" y "cómo" representan una lista de control de las áreas que puede tener que investigar antes de tomar una decisión.
No se puede tomar una acertada decisión antes de conocer todos los hechos acerca de la cuestión.

Identificar Opciones Alternativas. Para poder tomar decisiones de modo efectivo hay que aprender a buscar bajo la superficie y descubrir ideas innovadoras. Cuando haya pensado en todas las opciones posibles, entonces sí, reduzca las alternativas sobre la base de los criterios de decisión. A modo de sugerencia le decimos que:

* Nunca piense que agotó todas las posibilidades.

* Evalúe los factores condicionantes. ¿Son reales todos los condicionamientos?

* Deje a su mente en libertad. Use la imaginación para pensar más opciones.

* Asegúrese de no estar partiendo de supuestos innecesarios.

Evaluar Opciones. Una vez que ha generado varias opciones, el siguiente paso es evaluar las más adecuadas. Para las decisiones de rutina o urgentes, puede tener que hacer esta evaluación rápida y de modo informal, guiándose por su experiencia y sentido común. En cambio, para las decisiones más problemáticas que tendrán efecto significativo sobre su vida, le resultará útil abordar el proceso de evaluación de modo más sistemático. Podría intentar usar algunos de los siguientes criterios de evaluación:

Factibilidad: puede evaluar la factibilidad de una opción tomada en consideración.

Los costos: Esto es a menudo el criterio de factibilidad más importante. Es necesario saber si se puede costear una opción particular antes de aceptar o rechazarla. Hay que tener en cuenta varios costos: Costos monetarios y no monetarios, aquí se consideran todo tipo de factores. Costos de oportunidad, los costos de adoptar una opción y no otra.

Riesgo: una de las maneras más directas de analizar los riesgos es simplemente evaluar el peor resultado posible de la opción. Esto suele llamarse evaluar el riesgo de "peor variante" de una opción. Si está dispuesto a aceptar las consecuencias de ese riesgo, puede seguir adelante con esa opción. Sí, por el contrario, decide que los resultados de "peor variante" serían demasiado graves como para soportarlos, lo mejor sería rechazar la opción.

Elegir la mejor opción. Evaluar los pro y los contra. Involucra enumerar las ventajas y desventajas de los distintos cursos de acción y luego elegir el que tiene las mayores ventajas.

Por último, tome tiempo para tomar una importante decisión, antes de dar el paso final de hacer pública su decisión, verificar que: está conforme y confía en esta decisión, será aceptable para sus colegas y los miembros de su grupo, no establece precedentes peligrosos para futuras decisiones, ha tomado en cuenta todas las opciones, ha pensado a fondo en todas las consecuencias de su decisión.

Implementar y verificar la decisión. Tomar una decisión no es el fin del proceso. Hay que actuar y luego verificar si las cosas funcionan como se las pensó. Nuestra vida transcurre en una secuencia de toma de decisiones diarias, ya sea con nosotros mismos, o bien para con nuestro entorno familiar o terceros. También sabemos que, la mayoría de las veces, tomamos decisiones como podemos, y no como queremos. Se trata de prevenir consecuencias, no aduciendo desconocimiento.

Enric Paredes
Socio Director de GPM Auditors Associats
Miembro del Forum Millora Contínua

ALEGRÍA, la que representa el hecho de estar en posición de poder tomar decisiones, de poder asumir el riesgo que conlleva la toma de decisiones. ¿Qué mayor alegría que la del emprendedor que comienza a tomar decisiones en la fragilidad de su estructura precaria pero ilusionada?

SENTIDO COMÚN, el que aflora con confianza, después de un largo y trabajado camino de aprendizaje teórico y práctico y de una vida “vivida”, y permite, de una manera ya intuitiva, discriminar entre caminos convenientes e inconvenientes.

BUEN HUMOR, para poder asumir que quien toma decisiones se equivoca en ocasiones sin que ello haya de representar frustración ni desencanto, sino mayor experiencia para el futuro. La carencia del buen humor genera frustración, sufrimiento y mal vivir al que lo genera y al que pasa cerca.

RESPETO, el que representa que quien toma las decisiones debe tener en consideración la opinión y la percepción que tienen las personas que con él colaboran, ya que ¿qué decisión puede ser más potente, la tomada en la soledad del trono, o la que tiene en consideración el parecer y el saber de los demás? ¿La que es fruto de la improvisación mal disfrazada de genialidad o la que nace del análisis y la evaluación conjunta del EQUIPO?

ANÁLISIS. Si a todo lo mencionado le añadimos la potencialidad que nos da el seguimiento y análisis de las situaciones vividas tanto en el ámbito personal como profesional, a modo y manera de una verdadera “enciclopedia” de situaciones vividas, estaremos en disposición de afrontar sin miedo las futuras decisiones a tomar.

Además... él que no es alegre, que carece de sentido común, que es malhumorado y no tiene respeto hacia su equipo... ¿Merece poder tomar decisiones? ¿Merece tener en sus manos el destino de una empresa y de un conjunto de profesionales? ¿Es conveniente que tenga en sus manos la gestión de empresas, entidades, familias...?

Autor: http://www.noticias.com

 

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