Necesidad de comunicación y liderazgo

  • Publicado por Admin
  • 14 de octubre de 2011 11:55:43 EDT
  • 0 comentarios
  • 4.022 accesos


Reproducimos el artículo de José María Cardona, recientemente publicado en la Revista INNOVATIA.

En el Tercer Milenio el entorno de la empresa se ha vuelto demasiado cambiante y turbulento. Casi todo se ha deshumanizado mucho y se hace necesario dotar a las instituciones y empresas de rostro humano. La persona necesita ser efusivamente comprendida y cariñosamente acogida. Un buen líder fomenta la comunicación, transmite incansablemente valores y principios esenciales mirando cara a cara que es como se difunde la Cultura. Es una cuestión personal que exige asumir la responsabilidad de la comprensión y dedicar mucho tiempo a comunicarse con la gente.

1.- Entorno difícil.

El incremento de la fuerte competencia a la que está sometida hoy día cualquier empresa, el fenómeno de la globalización, las nuevas tecnologías complejas, los sistemas de control distintos a los conocidos, la necesidad de mayor diferenciación, el auge de internet, la evolución de los mercados y la mayor exigencia de servicio de los clientes a precios más reducidos hacen cada vez más necesaria una competitividad más alta, que exige una introducción de cambios drásticos en toda la Gestión Integral de la Empresa. Y en el corazón de esa gestión está el cambio más difícil de todo: el logro de una Cultura de Calidad y de Alta Rentabilidad. Es el aspecto “soft” de Management.

2.- Nuevos puntos de apoyo.

Por la drástica evolución de las circunstancias indicadas, en una mayoría de empresas es necesaria la creación de nuevos puntos de apoyo culturales. Los puntos de referencia actuales o se han movido o se han quedado obsoletos y se puede apreciar cierta inseguridad hasta que esté apuntalada una nueva situación. Por supuesto, nunca lo está totalmente y siempre hay que estar dando otra media vuelta a la tuerca. Generalmente, la Comunicación y Liderazgo que están ejerciendo los directivos, en casi todas las empresas hoy día está cambiando positivamente; pero cabe preguntarse si esa evolución se está impulsando con la decisión y fuerza necesaria.

3.- Arrastre cultural.

La fuerza de arrastre de la Cultura es tremenda a todo lo largo y ancho de la empresa. Comportamiento genera comportamiento. Si uno quiere saber cuál es el nivel de compromiso o eficacia en el equipo directivo de una empresa compleja es suficiente que observe el nivel de compromiso o eficacia en el equipo de secretarias que trabajan en la recepción. La Cultura no puede ser maquillada. Se crea mucho más a través del contacto personal espontáneo directo que a través de videos o revistas de empresa.

4.- Liderazgo.

Para nosotros es un Líder quien compromete a las personas, sean colaboradores, colegas, clientes o proveedores. Quien las desarrolla y logra un mayor nivel de confianza de cada una de ellas en sí misma; no en el Líder. La Comunicación y el Liderazgo es cuestión de mentalidad y se caracteriza por el dominio de determinadas habilidades y por un estado de conciencia muy distinto, por ejemplo, al de un burócrata, o un prepotente que vive fuera de la realidad. Como siempre lo más importante es lo que parece menos significativo. El concepto de Comunicación y Liderazgo, sus problemáticas, sus competencias y habilidades tiene numerosas consideraciones prácticas.

5.- Comunicación interpersonal

La comunicación interpersonal, que es la clave de todos los procesos de enriquecimiento empresarial, es un fenómeno esencialmente imperfecto: los sentimientos atenazan la razón. El orgullo perjudica la comunicación. Para uno mismo siempre es absolutamente razonable lo que dice, sea lo que sea. Pequeños detalles se convierten en grandes cuestiones. Una respuesta lógica, aunque fuera evidente, puede no satisfacer y provocar emociones negativas. Las palabras pueden no tener nada que ver con los hechos y ciertamente pueden no expresar lo que uno quiere decir. Hay muchas realidades para un mismo tema. Todas estas consideraciones y otras muchas las tiene en cuenta un Líder que siempre comunica bien.

6.- La causa y los efectos.

El Liderazgo genera Tecnología. La Tecnología no genera Liderazgo. Es frecuente que numerosas empresas españolas estén llenas de buenos expertos y magníficos tecnólogos con equipos de trabajo frustrados y desmoralizados. Idénticamente se puede decir que también es la Comunicación y Liderazgo la causa que genera Gestión de Calidad; no es cierto lo inverso; sin Liderazgo la Gestión de Calidad es la voz que clama en el desierto. Lo mismo ocurre con el Trabajo en Equipo, Estrategia, Creatividad, Gestión de Recursos Humanos, Empowerment, etc. El desarrollo de la Comunicación y Liderazgo es siempre la función motor.

7.- Cuándo es imprescindible el desarrollo de Líderes.

Cuando ocurre un doble fenómeno: a) si una empresa internamente es compleja por alta tecnología, nivel de conocimientos aplicado, volumen de profesionales de alta cualificación, etc., y además, b) externamente está operando en un mercado competitivo, duro y exigente, entonces es imprescindible esta fuerte orientación hacia el desarrollo de la Comunicación y Liderazgo y le va la vida en ello a medio plazo. La verdad es que se suele sucumbir muchas veces, ya que una mentalidad (cultura) impide ver otra distinta, sobre todo cuando con aquella primera se obtuvieron éxitos, como suele ser lo habitual.

8.- Cuestión de personas.

En toda organización sólo se dirigen personas. No se dirige ninguna otra cosa. Por ejemplo, no se dirigen “la información”, ni “las instalaciones”, ni “los procesos”, ni “las tareas”. Si no se modifican positivamente comportamientos, no se dirige nada. Quizá hasta ahora se ha hecho demasiado énfasis en los aspectos “hard” del Management.
Pensemos en un directivo de nivel y en sus equipos de trabajo. Estamos diciendo que debe desarrollar a cada uno de sus colaboradores y a los equipos como equipos. Claro que ese desarrollo puede exigir muchas cosas: visión, estrategia, organización, procesos, manejo de datos y de información, aplicación de políticas, etc. Pero la tarea primordial de ese directivo es orientar todo esto para lograr, sobre todo, el desarrollo de personas y equipos más que el desarrollo técnico, comercial o económico, mucho más fácil y al que hasta ahora se suele haber dado prioridad.
¿Este cambio en la forma de ver las cosas, para una empresa concreta es un problema o una oportunidad? ¿Dónde está la clave del éxito? Recordamos que es más fácil convertir un problema en una oportunidad que hacerlo desaparecer.

9.- Paños calientes.

Si la empresa pretende de verdad una mejora eficaz hacia la competitividad, responsabilidad, rentabilidad, calidad y productividad, no se puede permitir el lujo de andar con muchas contemplaciones por lo que respecta a esta mejora. Como se ha dicho, un Líder se caracteriza por un particular estado de conciencia y en muchos casos, dista del adecuado. El que un profesional, indudablemente inteligente y competente, tenga buenos resultados económicos, hoy día es insuficiente si su comportamiento no está mejorando. Es tan obligatoria una cosa como otra si se pretende mantener una alta competitividad a medio plazo.

(FUENTE: Artículo publicado en la Revista INNOVATIA – Jul. - 06)




Autor: Por José Mª Cardona Labarga - Formador de Equipos Directivos -
Web: http://www.cardonalabarga.com

 

 

0 comentarios