Creatividad

  • Publicado por Admin
  • 24 de septiembre de 2011 16:54:39 EDT
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Es normal esperar que la creatividad florezca en un local de trabajo tranquilo, con poco estrés, donde los conflictos son contenidos, donde hay consensos, y la gerencia monitorea de cerca la forma como el dinero es gastado y la manera como las personas usan su tiempo. ¿Verdadero o falso? Falso. Después de estudiar empresas y equipos creativos durante más de diez años, he descubierto que ambos son ineficientes. Además de eso, las empresas son lugares terriblemente desagradables para trabajar, donde la gestión de tipo “cada uno es su lugar” es considerado como lo que hay mejor. 

Se descubre así que administrar con foco en la creatividad significa mucho el olvidar la mayoría de lo que hemos aprendido sobre administración. Significa apostar en ideas sin prestar mucha atención en el retorno sobre la inversión (ROI) que ellas puedan entregar. Es ignorar lo que resultó correcto antes. Es tomar un grupo de personas felices y provocarlas, haciendo con que disputen y se enfrenten unas con otras. 

La gestión creativa por excelencia es aquella que nos lleva a contratar un candidato por quien sentimos una profunda antipatía. 

¿Por qué se hace tan difícil entonces generar ambientes de creatividad en Chile y dejar
de ser copiadores de ideas foráneas? 

Creo que a pesar de que muchas empresas consideran importante la innovación, esta no es, y nunca será su actividad fundamental. Al contrario, las empresas se concentran mayoritariamente, y con razón, en el trabajo más rutinario de ganar dinero ahora, con productos, servicios y modelos económicos confiables. Las prácticas más propicias a la obtención de ganancias siguen viejas fórmulas, que difieren drásticamente de aquellas tan necesarias a la creatividad. La rutina continúa sin usted, la creatividad no. 

Contratando nuevos talentos 

El principal factor que desfavorece la motivación hacia la creatividad está en la forma de contratar personal profesional. 

¿Qué Gerente en plena pose de su racionalidad contrataría intencionalmente alguien a quien le llevase mucho tiempo para comprender la cultura de la empresa, o que dejase incómodo a los colegas? ¿Quién perdería tiempo contratando un candidato cuyas habilidades y competencias ni siquiera son necesarias para la empresa? ¿O quién daría empleo a una persona que nunca hubiese trabajado anteriormente en la solución de problemas semejantes a los que afligen a la empresa en ese momento? “Gente con experiencia en el cargo” como se señala en los avisos de prensa. 

Mientras tanto, todos esos casos ofrecen una óptima oportunidad para la formación de empresas que quieran hacer de la creatividad un estilo de vida. 

Se hace necesario buscar entre los postulantes a personas que cultiven una alta autoestima, autocrítica desarrollada, capaces de percibir las señales sutiles. Personalidades autónomas y mal ajustadas que descompensen la cultura organizacional que alarguen los horizontes de todo lo que es pensado, percibido o dicho dentro de la empresa. 

Mientras que las personas excesivamente críticas de si mismas acostumbran a decir amén a todo. Ellas no consiguen dejar de decir a los otros lo que creen que desean oír. Mientras aquellos cuya capacidad de crítica es pequeña, no consiguen dejar de decir lo que juzgan necesario hacer, por que no son capaces de percibir las presiones para seguir el statu quo, y poco se importan con eso. 

Gente que cultiva una buena auto-estima también piensa y actúa de forma independiente. Individuos confiados no dejan de creer en sus ideas, aunque sean rechazadas y criticadas. 

Hay que contratar personas que no hagan sentir incómodos. Inclusive personas de las cuales no gustamos, es otra forma de encontrar algunos desajustados que ignorarán y rechazarán el código organizacional aumentando la diversidad de aquello que las personas piensan y hacen. 

En muchos procesos de selección se pasan algunos “desajustados” que terminan siendo los primeros críticos de los productos de la empresa, transformándose en gente indeseable dentro de la empresa, pero que pueden llegar a ser personas cruciales para el éxito de esta. Sus ideas pueden generar los nuevos productos que la empresa requiere en el futuro. 


Autor: Fernando Vigorena / Conferencista Internacional
Web: www.fernandovigorena.cl

 

 

  
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