La presencia femenina en la empresa

  • Publicado por Admin
  • 11 de septiembre de 2011 22:31:44 EDT
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Estamos viviendo una evolución en las organizaciones empresariales. Las jerarquías rígidas, en las que el jefe ordenaba y el empleado obedecía, y la única comunicación que existía era vertical de arriba hacia abajo, están desapareciendo. Son las denominadas "compañías dinosaurio", porque están en vías de extinción. 

Poco a poco, y cada vez más, las empresas siguen una política de comunicación vertical y horizontal, inter e intradepartamental, con una estructura más flexible y fluida. La calidad de una empresa depende de su comunicación. 

Esto no significa que se elimine la jerarquía, siempre existirá, sin embargo, las puertas de los altos directivos no permanecerán cerradas y cualquier idea será bien recibida y evaluada. Estos cambios coinciden con una mayor presencia de la mujer en los puestos directivos de las empresas. Aunque todavía su presencia es bastante minoritaria, su influencia se deja notar en aquellas compañías que cuentan con mujeres en los puestos de decisión. 

Aunque sea difícil, delicado y no se pueda hacer ninguna afirmación rotunda, entre el hombre y la mujer existe una diferencia de naturaleza en la forma de pensar y de dirigir, no sólo una diferencia de rol. 

En general una organización que genera miedo es, propiamente, masculina. Una cultura que genera confianza es más femenina, y esa es la cultura que toda empresa necesita para un futuro próximo. El enfoque masculino es más racional, duro, lógico. Analiza y juzga rápidamente. Crea miedo, pues entre líneas está la amenaza del castigo. Un dictador es siempre un hombre. 

La mujer aporta comprensión, dialoga mejor, escucha bien, hace poco énfasis en su autoridad y su visión es más humanista, amplia y comprensiva. Su nivel de compromiso, paciencia, flexibilidad y cooperación es mayor. Una mujer comprende a un hombre mucho mejor que un hombre a una mujer. 

La mujer tiene un carácter más intuitivo, por naturaleza, acrecentado por el papel que siempre se le atribuido y que le ha obligado a una lucha continua por la igualdad de derechos. 

Desde mi experiencia como formador actitudinal he podido apreciar que generalmente la mujer se mueve en un plano superior al de los hombres. Es decir, cuando un hombre escucha sólo piensa en lo que el otro está diciendo, sin embargo, la mujer va más allá y no se queda en la superficie, en lo que has dicho sino que piensa en lo que quieres decir. 

Para nosotros, que hacemos una formación de actitudes, comportamientos, liderazgo, es una ventaja añadida. Por ejemplo, para un curso técnico, como puede ser un curso sobre Internet, basta con escuchar las explicaciones, hacer unos ejercicios y se aprende como navegar. Sin embargo, cuando lo que tenemos que hacer es formar líderes, no hay reglas precisas, es necesario contar con la teoría, pero también es imprescindible que cada persona se autoevalúe y pueda cambiar su forma de actuar. 

No estamos hablando de procesos estructurados, estamos hablando de cambios de mentalidad, y para eso debemos saber escuchar y preguntar. La mujer por propia naturaleza, es un ser comunicativo, cuando no sabe algo lo pregunta, no le importa comunicar sus dudas. 

Es típica la broma, del hombre al que le preguntan una dirección y, aunque la desconoce, da mil indicaciones de cómo llegar. Mientras que una mujer reconoce que no sabe donde está la dirección. Si bien, estamos hablando de una exageración, tiene un trasfondo cierto. El hombre cuando tiene dudas, generalmente se "encierra en su cueva" y medita la respuesta. Sin embargo la mujer comunica su duda y encuentra más fácilmente la solución. 

Por otro lado, las mujeres siempre han tenido un concepto del tiempo más preciso que el hombre, por sus propios ciclos biológicos, son capaces de planificar mejor que el hombre, quien tiene un concepto del tiempo más del día a día. Las compañías cada vez más hacen su plan estratégico a largo plazo, lo que redunda en mejores resultados. 

En mi opinión, una cúpula directiva debe estar formada por hombres y mujeres, ya que los distintos caracteres hacen que se complementen. Al igual que en un matrimonio, los roles han cambiado, pero siguen siendo complementarios, en las empresas la situación cada vez más va hacia esa situación. No existen trabajos de hombres y de mujeres, existen formas de ver las cosas de hombres y de mujeres, y ninguna de las dos es la acertada ni la equivocada, pero sin embargo las dos juntas, sí se acercan bastante a la verdad. 

Desde nuestra empresa, se aprecia esta nueva realidad que llevamos viviendo desde hace ya algunos años y que se encuentra en constante y vertiginosa evolución. En nuestras jornadas, que persiguen la integración y desarrollo de comités de dirección, destacan cada vez más mujeres por esa capacidad de recepción ante los contenidos más abstractos como pueden ser las consideraciones éticas y actitudinales, y no es difícil prever que muchas de ellas ocuparán en un futuro, para nada lejano, los altos cargos de las más prestigiosas empresas de todo el mundo. 

Cuando hay igualdad de oportunidades, la presencia femenina es del 50%. Sin embargo parece excesivo que a nivel directivo la proporción de mujeres sea inferior al 4%. 

¿Una mujer al frente del gobierno español? Incrédulo el que lo desestime por imposible. Nosotros apostamos por ello. 

Autor: Sergio Cardona Patau / Socio-director Cadona Labarga Centro de Estrategia y Liderazgo
Web: www.cardonalabarga.com

 

 

 

  
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